‘I did it all for the nookie’: O porque no somos dignos de Limp Bizkit

limp-545cf4b1df1c7En este blog amamos a Limp Bizkit (bueno quizás @vemeko no, el los odia) es por eso que a la hora de referirnos al orgullo de Jacksonville nunca lo hacemos desde la condescendencia.

Para ninguno de nosotros Limp Bizkit es un guilty pleasure. Aquí nadie se avergüenza de disfrutar esa mierda.

Y aunque esta es, evidentemente, una pieza apologética, hay cosas que sencillamente no necesitan de una gran defensa.

Shut the fuck up and back the fuck up while we fuck this track up

Sin ánimos de hacer un repaso extensivo de la historia reciente del metal (ese no es mi trabajo bastardos, ¡estudien!), Limp Bizkit aparece a en las postrimerías de los 90, cuando existía en EE.UU. una eclosión interesante en torno al género del rock a nivel mainstream; algún par de años después que Kurt Cobain se pegara un tiro y se llevara consigo el encanto del grunge.

Irónicamente muchas de las bandas que se dieron a conocer en la última parte de la década, y que de una u otra manera definieron un estilo específico, lo hicieron desde unas raíces underground  donde el canibalismo para con otros géneros, la fusión y la experimentación son básicamente la regla general…

Es por eso que Bizkit no es un accidente o un error como algunos detractores han querido definirlos; como muchas otras bandas de su época, tomaron de varias fuentes para definir un estilo reconocible e innegable y, gracias a su frontman y principal artífice creativo, lograron penetrar el mainstream musical. Lo que es indiscutible al hablar del estilo de Limp Bizkit es que, en teoría, ninguno de los elementos combinados deberían funcionar, pero milagrosamente así ocurre.

Aunque yo considero algo innecesario hacer todo este preámbulo (explicar porque me gusta algo parece absurdo y bastante arrogante) si que me parece válido traer a colación algunos datos interesantes sobre Limp Bizkit, no sólo porque ayudan a crear contexto y credibilidad, ya saben hay que dar apariencia de seriedad editorial, etc. sino porque en si es evidencia de toda la tesis central de esta flatulencia mental mía: Limp Bizkit tiene un lugar importante en la historia de la música y para tratar de convencerlos de esa vaina me concentraré únicamente en su tercer disco, Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavored Water, que llegó a este planeta hace 18 años y que es para mi su mejor trabajo hasta ahora (si, evidentemente yo soy de los que espera siempre por un próximo disco…)

I ain’t believing all the shit you been talking ‘bout me

Algunos antecedentes interesantes y así de paso recordamos grandes momentos de la banda: antes de que Chocolate Starfish saliera a la calle, Limp Bizkit ya se había posicionado como una de las bandas representativas del nu metal, denostado subgénero que arropa a otras bandas igualmente interesantes como Korn, Linkin Park, Deftones, entre muchas, muchísimas otras…

Para hacerlo debió, como no, vender que jode discos. A pesar de que Three Dollar Bill, Y’all (1997) no tuvo ventas para considerarlo un éxito, hizo el ruido suficiente, apoyado además por varias presentaciones de la banda, abriendo incluso para agrupaciones  establecidas como, por ejemplo, Faith No More, además de otras apariciones importantes, como aquella en el Ozzfest del 98; prepararon el camino para Significant Other (1998) se segundo larga duración que si hizo lo que el anterior no: vender lo suficiente como para que Bizkit sonara hasta en la sopa. Según algunas estimaciones el segundo LP de Bizkit ha vendido hasta la fecha cerca de 16 millones de unidades.

El Significant Other es importante para mi, como seguramente lo es para mucha gente, porque fue el disco con el que descubrí a la banda. En plena adolescencia, mientra aún definía, entre otras cosas, mis gustos musicales (decantar de todo lo que me había pasado en herencia natural mi padre, por ejemplo, quien es alto rockero…) el disco de Bizkit se convirtió en una piedra angular porque a diferencia de las otras cosas que escuchaba en ese momento (discos más escuchados de 1999: Re-Load de Metallica, Human Clay de Creed y Mechanical Animals de Marilyn Manson).

Varias de las canciones de Significant Other parecían hablarle directamente a ese yo adolescente; especialmente aquellas que parecían describir mi constante estado emocional errático, cortesía de esa maravillosa dosis de explosión hormonal que nos toca a todos en esa época la vida. De una manera algo descabellada siempre me ha gustado comparar el encanto que tiene Limp Bizkit con parte de aquel que tiene Quentin Tarantino, quien parece siempre estar hablando [con su arte] desde una parte de su yo que aún permanece adolescente.

Resta decir que cuando escuché esto fue el punto de no retorno [por cierto Woodstock ’99 es suficiente para abrir otra conversación bastante interesante…]

Como no me va a tocar el corazón esta canción si yo, más de una vez, también lo hice todo por el nookie

Entonces el Significant Other se convirtió, sin duda alguna, en la bandera que Limp Bizkit plantó en el mainstream, ayudado por la rotación en televisión de los videos  que Durst dirigió de cuatro de los temas emblema de ese disco: ‘Nookie‘, ‘Break Stuff‘, ‘Re-Arranged‘ y ‘N 2 Gether Now‘. El video de Re-Arranged por cierto contiene algunas escenas de la banda que hacen referancia a la polémica resultante de su presentación en Woodstock; a Limp Bizkit se le acusó de ‘incitar’ a la violencia durante el performance de Break Stuff.

Drama makes the world go around, does anybody got a problem with that?

¿Por qué creo que Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavored Water es su mejor disco?

[créanme, no tiene nada que ver con el hecho de que ‘chocolate starfish‘ sea un término para referirse al ano humano, se que mis otras publicaciones en este blog no ayudan mi causa, pero créanme, no es por eso…]

Tengo dos razones principales: la primera es que cualquier cosa hecha después del Significant Other estaba destinada a una comparación exhaustiva y absurda, en términos de popularidad y de éxito comercial, en ese último orden el tercer LP de la banda vendió en su primera semana la nada despreciable suma de 1.055.000 unidades. De acuerdo a varias fuentes rompió varios records de ventas, entre ellos uno de Pearl Jam con el disco de rock más vendido en una semana.

¿Pero y el arte? A ver, una de las razones por las que creo Limp Bizkit es atractivo es su empuje evidentemente comercial, es otra de esas contradicciones que funcionan también en el contexto de la banda. Es decir, cualquier otra agrupación que busque tan evidentemente vender sería rechazada por los zelotas que abundan en las filas de los entusiastas del rock. A Limp Bizkit le gusta el dinero, el éxito y la popularidad. ¿Por qué no habrían de hablar de ello en su arte?

Lo que me lleva a la segunda razón, y la más importante para mi, para elegir al Chocolate como su mejor disco hasta ahora: es un trabajo en el que logran un balance perfecto entre lo que hizo grande al Significant, con sus temas de alienación adolescente e introspección sobre temas como la depresión, la fama y el desamor envueltos en un paquete atractivamente comercial. Es un disco en el que incluso los temas más comerciales logran convertirse en un statement de la banda. Mi tema favorito de Limp Bizkit ‘Take a Look Around‘ es el perfecto ejemplo de esto…

En pleno inicio de milenio que puede ser más sacrílegamente comercial que hacer un tema para una película absolutamente veraniega como M-I:2 [John Woo, 2000]; y sin embargo no sólo es uno de los mejores temas del Chocolate, es también uno de los altos puntos de un ciertamente irregular soundtrack donde coinciden Foo Fighters, Metallica, Chris Cornell, Rob Zombie, Godsmack y Butthole Surfers.

Take a Look Around, entre varios de los temas del Chocolate Starfish, es puro Limp Bizkit, desde la proficiencia de toda la banda, en especial Borland, para hacer del tema de Lalo Schifrin, que ha sido versionado hasta el cansancio, algo nuevo y estimulante una vez más (me gustaría saber que piensa Schifrin de esta versión). Pero además líricamente no es más que otra de las diatribas de Durst en contra de sus detractores.

Now all the critics wanna hit it, ya shit can how we did it. Just because they don’t get it

Visto incluso con unos ojos menos exigentes el Chocolate Starfish podría funcionar casi como un album concepto sobre como Limp Bizkit asumió la fama tras el batacazo de Significant Other y como pese a lo que parece ser una entrega a una mentalidad industrial, el contenido textual sigue siendo completamente confrontacional. Varios de los temas parecen reforzar esto además del antes mencionado Take a Look Around.  ‘My Generation‘ (“So go ahead and talk shit, talk shit about me, Go ahead and talk shit about my g-g-generation, Cause we don’t, don’t give a fuck, and We won’t ever give a fuck until you, You give a fuck about me and my generation…”) que tiene por cierto un gran ‘sólo’ de Dj Lethal; ‘Full Nelson‘ (“I’m upset at the people who verbally rape us. We’re talking, we try to ignore them. Ignore them until they keep talking. They think that they’re building an empire. Without us we’ve got the torch now. We’ve got the fire to burn this motherfucker down, town, town); ‘Livin’ It Up‘ (I’m just a crazy motherfucker. Livin’ it up, not giving a fuck. Livin’ life in the fast lane).

Lo extraordinario de este disco es que incluso cuando la actitud ofensiva de Durst es evidente también es cierto que hay mucho de no tomarse en serio, aún incluso más marcado que en los dos anteriores discos y en otros casos hay una sensibilidad inesperada pero bienvenida; el track que ejemplifica mejor lo primero es ‘Getcha Groove On‘ (We don’t give a fuck when we’re rockin the place. We’re only givin a fuck if you’re invadin the space. So getcha, getcha groove on… gotta getcha groove on. Don’t keep us waitin’ too long… don’t keep us waitin too long), una de las tres canciones que tienen invitados, en este caso es Xzibit. Las otras dos son: un remix de ‘Rollin‘ en la que participan DMX, Method Man y Redman y ‘Hold On‘ en la que interviene Scott Weiland que además tiene creditos como productor en 13 de los 15 tracks que conforman el álbum (I’m waiting for you, I know your leaving. I still adore you. You never need me.). Si hay una canción subestimada en el canon de Limp Bizkit es esta balada en la que la mano de Weiland es indudable.

I know why you wanna hate me, ‘cause hate is all the world has even seen lately

Después del Chocolate Starfish la carrera de la banda ha sido cuando menos errática, independientemente de que después de aquel álbum han editado dos larga duración: Results May Vary (2003) cuyo título parece más bien una indirecta para nosotros en torno a la situación de la banda en ese momento, sin Borland y con Mike Smith de la banda Snot (banda que deberían escuchar por cierto…) intentando reemplazarlo para que finalmente la tarea de la guitarra se la terminaran repartiendo entre Durst y Sam Rivers, terminaron por hacer un disco que se nota como una lucha por encontrar un siguiente paso lógico en la evolución de su sonido. A pesar de eso hay varias canciones que merecen ser revisadas, mis favorita de ese disco sigue siendo ‘Gimme the Mic‘.

Tras publicar un EP y tres compilatorios el 2011 vio la llegada de un nuevo disco de Bizkit, esta vez con Borland nuevamente en la guitarra. Gold Cobra es, si se quiere, un regreso al sonido de Three Dollar Bill, Y’all con una evidente madurez técnica que no le hace ningún daño, quizás la única falta del álbum es que se siente algo tímido. Durst está más contenido líricamente y el resto del ensamble no parece lo suficientemente arriesgado como para justificar un entusiasmo fuera de los fans más leales. Aunque yo les recomiendo encarecidamente que lo escuchen, tiene algunas sorpresitas como ‘Autotunage‘ en la que Fred Durst usa autotune… es mejor de lo que suena, en serio.  En el caso de Borland es lamentable, si tienen oportunidad de escuchar algunas de las cosas que hizo mientras estuvo fuera de Bizkit entenderán a que me refiero.

Yo creo que es un disco que podría envejecer bien, habrá que ver.

Como también habrá que ver si Stampede of the Disco Elephants, su hipotético sexto disco, sale finalmente a la calle. Una vez que esto pase veremos si ese trabajo termina siendo lo que muchos han definido como el ‘Spaghetti Incident del nu metal’, una etiqueta que vista en perspectiva de lo que ha sido una banda que en teoría no debería haber sobrevivido el Y2K, no suena nada mal.

Eso es todo amigos. Espero haberles alegrado un poquito más la vida, no veo que otra reacción pueda causar Limp Bizkit en un ser humano que no sea la del bien-estar.

De nada.

***

Fuentes (ya ven que tampoco era masturbarse por masturbarse):
http://www.blabbermouth.net/news/limp-bizkit-s-fred-durst-says-he-really-connects-with-kurt-cobain/
https://www.billboard.com/photos/426851/albums-that-sold-1-million-in-one-week
https://abcnews.go.com/Entertainment/story?id=114143&page=1
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